La mayoría de las empresas están constituidas por dos o más personas que, en sociedad, buscan alcanzar sus objetivos. No hay una estadística real para saber el número exacto, pero es un hecho que amigos, padre e hijo, hermanos, tío y sobrino, primos, tienden a reunirse en un negocio. Los motivos son diversos: de afinidad personal (mayoría) a la suma de competencias (minoría).

Generalmente, el comienzo es alentador. Los socios están motivados con la perspectiva que el negocio promete, no existen restricciones sobre fuerza de actuación, las competencias son medidas y aceptadas, los contactos para discutir el futuro son frecuentes y así dura hasta que el desalineamiento los separe.

Aquí les presento las  5 acciones que acaban con la alineación de cualquier sociedad empresarial.

1 – Falta de comunicación, claridad y honestidad: No medir las palabras puede causar un impacto muy grande en la relación, pero peor que eso es no hablar y absorber frustraciones. La falta de comunicación es el principal villano. No comunicarse de forma clara y no ser honesto con su mentalidad y objetivos empresariales son el complemento para la disociación. Discutir ideales es necesario y debe ser hecho con frecuencia. En las empresas organizadas, esto ocurre en la planificación estratégica, que recomendamos sea revisada cada trimestre.

2 – Medir la remuneración por la actividad desarrollada: Si usted y su socio resolvieron crear una empresa y, en aquel momento, acordaron una remuneración fija, independiente de la actividad que cada uno haría, empezaron mal. Después de un tiempo, habrá una comparación natural del tipo “hago mucho más que él y gano lo mismo”. La remuneración mensual debe ser compatible con el mercado pagado. Las retiradas, cuando hay ganancias, deben ser divididas como las cuotas de sociedad. ¿Y usted puede creer que, algunos socios,  ni siquiera definen cual será la remuneración antes de comenzar el negocio? Imagínese cómo se quedan después de seis meses.

3 – Hablar de las debilidades del socio a otras personas: Por cualquier intención, hablar de la falta de competencia o debilidades de su socio, para otras personas es un error de conducta. La gente se comunica, siempre hay alguien que conoce a alguien y que va a saber de quién están hablando. Cuando usted hace comentarios que pueden denigrar a su socio de empresa, está bombardeando su propio negocio. Puede estar seguro de una cosa: un día su socio va a saber.

4 – Superposición de órdenes: Cuando no hay organización dentro de la empresa, a punto de saber quién manda en qué sector o cuando hay, sin embargo, no se respeta, la confusión está instalada. Si su socio da una orden y, minutos después, usted desautoriza y dice otra cosa, el desalineamiento y la falta de respeto se exponen a todos. Los colaboradores, naturalmente, empiezan a juzgar lo correcto y lo incorrecto y los grupismos y chismes se forman. Esta discrepancia puede generar fricciones entre estos grupos y minar la productividad del equipo.

5 – No identificar las señales del fracaso: Cuando usted no escucha a su socio y busca apoyarse solamente en personas externas al negocio, la confianza entre las partes ya está intranquila. Tener buenos consejeros (contador, abogado, business coach, gestores de otros negocios, etc …) es fundamental para el desarrollo de la empresa. Pero su socio tiene que estar en el mismo barco, en las mismas conversaciones. Tanto usted, como él, deben expresarse y ser oídos. Discutir el negocio con otras personas, sin la venia del socio, posiblemente generará discordia.

Obs.: Si va a comenzar un negocio, aunque con gran incomodidad, alinea intenciones, acciones y reglas entre socios. Si ya tiene una sociedad, no hay otro momento, si no el ahora, para proponer la mejora de la sinergia.

Fuente: Gustavo Winkelman Business Coach y Mentor

Saludos,